jueves, 4 de diciembre de 2014

Forever and Always

El empujón para el inicio de este increíble proyecto, esta vez, lo doy yo. Esto lo considero un fuera de serie y, quizás, no haya otro texto de este tipo en este espacio. Tratare de ser lo más breve posible, para que nuestro lector común no se aburra con un tedioso texto colmado de sentimientos.
El gran proyecto lo comenzamos hace exactamente un año y dos meses.  Un proyecto de vida que ninguno de los dos hubiese imaginado tener nunca. Dicen que a nuestra corta edad, es inútil embarcar un viaje definitivo. Por lo contrario, yo respondo que lo inútil es resistirse a tan hermoso recorrido.
No existe nada conocido (y, probablemente, no conocido) por el hombre que tenga más fuerza y potencia que nosotros ¡pobre de aquel que intente boicotear esto! Nos complementamos al cien por ciento en fortalezas y debilidades y cada uno se convierte en sostén del otro cuando la situación lo amerita.
La pregunta es: ¿Somos invencibles? No. Nadie es invencible. Pero damos tanto miedo que nadie se atreve a averiguarlo. Si bien siempre existe algún ser que no soporta ver felices a los demás, se termina cansando al ver que sus intentos por derrumbarnos fallan una y otra vez. Y otra vez. Y es que me permito decir que, cuando nos unimos, nuestras falencias son prácticamente invisibles. Asustamos, de eso no hay duda. Y lo hacemos, a pesar de que yo la considere como la persona más bella del planta Tierra (y un poco más también).
Pensamos diferente. Tenemos claro nuestros límites, nuestro potencial a explotar y nuestras capacidades. A pesar de que muchas veces no nos damos cuenta de todo lo que podemos hacer, ahí estamos para recordárnoslo uno al otro.
Tal y como un engranaje de reloj, funcionamos a la perfección, dando siempre el tiempo exacto para cada acontecimiento; hacemos parecer simple, algo que puede resultar sumamente difícil para la mayoría. Ni muy acelerados ni muy atrasados: siempre justo a tiempo.
Tengo la certeza de que así vamos a funcionar por el resto de nuestras vidas (y si es que existen más, también). Porque se dieron todos los factores que se tenían que dar. Porque el “destino”, si uno lo quiere llamar de esa manera, lo quiso así. Y así es como fue, como lo es actualmente y como va a seguir siendo hasta el reloj deje de identificar nuestros pulsos y se detenga poniéndole un punto final (?) a todo esto.
Pero hoy no pensemos en eso, porque nos queda un camino muy largo por recorrer y es inútil desperdiciar este viaje pensando negativamente, privándonos de las mejores experiencias. Así que hoy te puedo decir: Felices 14 meses. Un pequeño (y a la vez enorme) recorrido que ya hicimos. Y es por eso que elegí ese título que ves arriba: porque no hay palabras que puedan definir mejor a este nosotros tan enorme.
Sigamos siendo diferentes, sigamos asustando y, por sobre todas las cosas, sigamos amando como lo hacemos hoy.

Forever & Always


05 - 12 - 2014