El empujón para el inicio de este increíble proyecto, esta
vez, lo doy yo. Esto lo considero un fuera de serie y, quizás, no haya otro
texto de este tipo en este espacio. Tratare de ser lo más breve posible, para
que nuestro lector común no se aburra con un tedioso texto colmado de
sentimientos.
El gran proyecto lo comenzamos hace exactamente un año y dos
meses. Un proyecto de vida que ninguno
de los dos hubiese imaginado tener nunca. Dicen que a nuestra corta edad, es inútil
embarcar un viaje definitivo. Por lo contrario, yo respondo que lo inútil es
resistirse a tan hermoso recorrido.
No existe nada conocido (y, probablemente, no conocido) por
el hombre que tenga más fuerza y potencia que nosotros ¡pobre de aquel que
intente boicotear esto! Nos complementamos al cien por ciento en fortalezas y
debilidades y cada uno se convierte en sostén del otro cuando la situación lo
amerita.
La pregunta es: ¿Somos invencibles? No. Nadie es invencible.
Pero damos tanto miedo que nadie se atreve a averiguarlo. Si bien siempre
existe algún ser que no soporta ver felices a los demás, se termina cansando al
ver que sus intentos por derrumbarnos fallan una y otra vez. Y otra vez. Y es
que me permito decir que, cuando nos unimos, nuestras falencias son prácticamente
invisibles. Asustamos, de eso no hay duda. Y lo hacemos, a pesar de que yo la
considere como la persona más bella del planta Tierra (y un poco más también).
Pensamos diferente. Tenemos claro nuestros límites, nuestro
potencial a explotar y nuestras capacidades. A pesar de que muchas veces no nos
damos cuenta de todo lo que podemos hacer, ahí estamos para recordárnoslo uno
al otro.
Tal y como un engranaje de reloj, funcionamos a la perfección,
dando siempre el tiempo exacto para cada acontecimiento; hacemos parecer
simple, algo que puede resultar sumamente difícil para la mayoría. Ni muy
acelerados ni muy atrasados: siempre justo a tiempo.
Tengo la certeza de que así vamos a funcionar por el resto
de nuestras vidas (y si es que existen más, también). Porque se dieron todos
los factores que se tenían que dar. Porque el “destino”, si uno lo quiere
llamar de esa manera, lo quiso así. Y así es como fue, como lo es actualmente y
como va a seguir siendo hasta el reloj deje de identificar nuestros pulsos y se
detenga poniéndole un punto final (?) a todo esto.
Pero hoy no pensemos en eso, porque nos queda un camino muy
largo por recorrer y es inútil desperdiciar este viaje pensando negativamente, privándonos
de las mejores experiencias. Así que hoy te puedo decir: Felices 14 meses. Un
pequeño (y a la vez enorme) recorrido que ya hicimos. Y es por eso que elegí
ese título que ves arriba: porque no hay palabras que puedan definir mejor a
este nosotros tan enorme.
Sigamos siendo diferentes, sigamos asustando y, por sobre
todas las cosas, sigamos amando como lo hacemos hoy.
Forever & Always
05 - 12 - 2014
No hay comentarios:
Publicar un comentario